A mi alrededor un grupo de zombies hace plegarias para que mañana se levanten y sea día 7 de enero, lanzando duras acusaciones hacia El Corte Inglés por según palabras textuales de uno de ellos "Hacer de estas fechas entrañables y de recogimiento un parque temático de consumismo". Lo cual me parece una frase demasiado brillante como para que se le haya ocurrido a él solo. Esto lo debió decir ayer Carlos Alsina en la brújula y le gustó. Papel y lápiz para no olvidar y luego lo suelto en la oficina. Ha funcionado.
Y yo, que celebro todo, compro acciones de El Corte Inglés en estas fechas, asalto el mercado de al lado de casa, lleno la nevera hasta los topes y la casa de amigos, pongo el belén de los Clicks de Famobil, el árbol ocupa el salón entero, bendigo a mi madre y su cocina, encierro a la báscula, le doy tregua al gimnasio y empano al gato de espumillón…pues soy una mala influencia para ellos.
Y me excluyen de sus conversaciones fatalistas y de su cruzada anti-materialista. Crucifican al enanito de rojo que reparte regalos y meten en el corredor de la muerte a los 3 barbudos que regalan cosas.
Pero con el tiempo y poco a poco y a fuerza de oirlos empiezo a darles la razón en algunas cosas.
Al de la Mirra también lo ponía yo a la sombra algún tiempo. Mirra?????? Qué coño es eso????. Y para un niño ?????. Mejor la Play 3 no?. Los clientes se me ponen cariñosos, los bares se llenan de jefes perdiendo las formas, las ventanas se plagan de terribles figuritas de todo a 100, el regalo invisible se convierte en un arma arrojadiza y los cotillones cotizan en el Ibex como valor al alza en plan split.
Y ya empieza a tocarme las pelotas las lucecitas en el balcón del vecino, la cabalgata de jamones hacia el despacho del director de compras, las pistas de esquí llenas de niños sin colegio y los surrealistas atascos para llegar a mi casa…
Osea que me han hecho de los suyos, uno más para bailar Thriller!!!!.