En ruta…
Una de las satisfacciones que produce la carretera es la asombrosa transformación del paisaje. España es un país de contrastes, aquí nada dura más de 200Km. No existe la monotonía paisajística de otros países con una rutina climatológica en toda su orografía. Pasar de zonas absolutamente áridas a montañas verdes y valles fértiles es cuestión de hora y media de viaje.
La semana pasada empezamos por un paisaje casi lunar donde se juntaba tierra y mar (Cabo de Gata), esta semana nos vamos a la costa brava, donde se junta verde y mar en la antítesis de lo que ya vimos.
Lo veréis.

De camino en la AP2 desde el mejor asiento del 407.

