Faros…
Para los que vivimos lejos del mar, éste representa la huida perfecta. Siempre acabas pensando en él cuando llega el momento de escapar.
Probablemente por esa necesidad y por estar siempre en el paisaje más privilegiado siento una enorme atracción hacia los faros. Independientemente de lo que durante siglos han significado, a día de hoy siguen manteniendo el misterio de siempre.

Faro de Porer desde el cielo de Croacia.
Faro de Porer desde la costa Croata.
Quizá éste sea uno de los faros más espectaculares del mundo. Construido en 1833 en el centro de un islote del mismo nombre al sureste del cabo sur de Istra, a 20 Km de Pula y con tan solo 80 m de ancho. Hay que recorrer como mínimo 2.5 Km para encontrar tierra. Alejado de todo, pasados casi dos siglos nada ha cambiado a su alrededor. Allí puedes alquilar una habitación, pasar una noche y si eres capaz de entender una mezcla de Croata italianizado disfrutar de las historias que te cuenta el farero.
Aquí en España, como península que somos, tenemos una importante representación de ellos, algunos realmente espectaculares.
Faro de la torre de Hércules desde la tierra de A Coruña.
Faro del Cabo de la Nao desde la tierra de Jávea.

Faro de Cabo de gata desde el parque natural

