C. Chaouen.

Carlos Chaouen desde el suelo de la última sala.
Hay veces en la vida que de pronto escuchas algo que hace que tu mente se despeje y preste total atención a lo que te llega a los oidos. Que notas que estás escuchando algo que llevabas tiempo esperando, que hay talento, que hay rabia, que hay magia.
La primera vez que escuché a Carlos andaba perdido con el coche por Madrid, en uno de esos frustrantes atascos a los que los Madrileños están acostumbrados y resignados. Escuchaba una emisora local y de pronto sin previo aviso empezó a sonar "Vente". Mis pensamientos centrados en la última reunión de trabajo y en sus consecuencias, desaparecieron, los coches de mi lado se callaron y con un pequeño movimiento subí el volumen de la radio…
Sonó "Vente" entera, sin cortes, sin Dj´s asesinos con manidos comentarios, sin prisas, sin darme cuenta que acababa de engancharme a esa voz rota y a esas letras directas.
Tardé meses de búsqueda en relacionar "Vente" con Carlos Chaouen, hasta que un día su voz apareció de nuevo enganchada a su nombre en otra emisora. Lo tenía.
Vino C.Chaouen, Maldita, Universo Abierto y Totem y de todos ellos aprendí a valorar la capacidad de la metáfora, del doble sentido y de la perfecta conexión entre guitarra, letra y voz. Vinieron conciertos y viajes con los 4 cd´s en el cargador del coche. Vino a acompañarme de cerca…
Os dejo una pincelada de talento.
Si queréis saber más: www.carloschaouen.com
Semilla en la tierra. (Universo abierto 2004)
Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
y nada tiene que ver con tu boca
que hecha para besar hay veces que muerde
que anuncia cordura y a veces se vuelve loca
Y duele porque la piel no es materia inerte
Duele porque el querer es dolerse a veces.
Tiembla, la vida como con miedo
hay veces que tiembla
y nada tiene que ver con el aire
que mueve tu ropa en noches de luna escueta
que aprieta suelta y evoca y me enloquece
tiembla por los látidos que tu provocas
y también porque el querer es temblar a veces.
Y cada uno en su camino
va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino
va llenando de soles sus venas.
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón
tirando piedras, contra la última frontera
La que separa el mar del cielo
del color de tus maneras
la que me lleva a la guerra, a ser semilla en la tierra.
Y no me pidas tanto, corazón
que tengo poco aire en el pulmón
lo que tengo es un castillo en el cielo
si viene la guadaña a mi rincón
enjuágame la frente en tu sudor
y le das un beso a todos si me muero…
Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe
y nada tiene que ver con el tiempo
Se ríe porque para ella somos tan leves
como el humo azul que del pudor se desprende
y ríe porque tu llanto se lo merece
y también porque el querer es reírse a veces.
Vive, la vida por compasión
hay veces que vive
y nada tiene que ver con la muerte
Y cuando llegue ese instante
déjame verte
que no hay mayor libertad
que tenerte enfrente
y que nadie sea absuelto
por no quererse
y vive porque el querer es vivir con creces.
Y cada uno en su camino
va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino
va llenando de soles sus venas.
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón
tirando piedras, contra la última frontera
La que separa el mar del cielo
del color de tus maneras
la que me lleva a la guerra, a ser semilla en la tierra.
Y no me pidas tanto, corazón
que tengo poco aire en el pulmón
lo que tengo es un castillo en el cielo
si viene la guadaña a mi rincón
enjuágame la frente en tu sudor
y le das un beso a todos si me muero…
Y si todo es semilla no me dolerá la astilla
que sangran de mi costado
tus andares de chiquilla, y no me digas nada,
déjame a mi
en mi ventana con los pies del otro lado,
yo me fumo mis mañanas.

