A medias…
No hay nada peor para la salud metal que una mente ociosa.
El día que Belén Esteban se adueñó por un momento de mis pensamientos mientras decía "Me entiennndesss…", la gente a mi alrededor hacía guerras de grapadoras y dejaba de disimular como mínimo moviendo el ratón, el polígrafo sustituía burdamente a Espinete, El 11888 no paraba de recibir llamadas pidiendo citas para "Pelocho" y yo fui incapaz de hilar un pensamiento inteligente…había que hacer algo.
Pues me pongo a correr, que más puedo perder… Y empiezo a apuntarme a todo que me haga crecer, a pensar en tener 4 perros deseosos de salir a mear cada 3 horas, a buscar desesperadamente ser el presidente de la comunidad de vecinos y a picarme con Da Vinci que vive en el 1ºD a ver quien inventa más cosas antes de que una antena de móvil nos fría el cerebro.
Y por reducción hacia lo absurdo y esas leyes no escritas que afirman (Y doy fe) que el equilibrio es una tío muy escurridizo con una asombrosa capacidad para ganar siempre al escondite, me paso al otro lado.
El sofá hace meses que echa de menos mi culo, mi gato me pide referencias cada vez que entro en casa, "estrés" perdió mi rebufo hace días, mi agenda oposita para funcionario hasta la pelotas de mi y empiezo a darme cuenta que siempre estoy yendo y nunca estoy.
Eso si, mi mente que es una golfa cachonda, está encantada.

