Amo de casa…
Después de varias semanas sin demasiado tiempo y muchos viajes, ayer decidí ponerme los guantes de amo de casa y plantearme mi subsistencia las próximas semanas. El trabajo de campo (mi casa) sin problemas…Aspirador, la mopa, el cristasol, limpia baños, bien de fairy y el invento del siglo "el plumero atrapa polvo".
Después de hora y media de potingues varios, "El hombre Gancho" a tope y desesperarme viendo al gato subirse y dejar lleno de pelos todo lo que acababa de limpiar…llegó el momento…BAJAR A LA COMPRA!!!.
Arrastro el carro de la compra dirección MERCADONA y me mimetizo entre la escasa paridad de sexo que existe en los supermercados, aquí ZP aún no ha actuado, de hecho soy el único que se afeita a 200 metros a la redonda…(el bigote al menos).
Y empieza la guerra. Una guerra que se produce todos las mañanas y que yo desconocía. Una guerra a la que los hombres no estamos preparados…absolutamente indefensos.
Mi primera traba la encuentro a la hora de aparcar el carro. Algo así como 1600 carros de la compra (algunos de ellos tuneados) me impiden dejar el mío. Tras 4 minutos de ser incapaz de encontrar una solución, un alma caritativa jefe de un clan secreto (amasdecasaaparcacarrosenzonaazul) realiza una serie de movimientos extraños entre la maraña de carros y Chassss!!!!! un hueco como para meter el 407. Me arrodillo, le hago la ola y sobre todo le agradezco su generosidad y parto en busca de una cesta para meter las cosas. Jajajajajaaaaa menuda broma, encontrar una cesta libre a las 11:00 de la mañana. Para los que no salgáis de compras a esa hora que sepáis que es como buscar a wally entre piernas de mujeres.
12 minutos esperando que alguien dejara una cesta. Optimizando el tiempo vamos…
Bien, ya lo tengo todo, ahora a llenar la cesta, esto lo se hacer…MMMMMmmmmm errorrrrr!!!!!. Un martes a las 11:00 de la mañana todo es distinto, el mundo es de ellas y ellas ponen las reglas. En la charcutería no se despacha el producto, se charla sobre Factor X. En la zona de limpieza se hace terapia de grupo sobre lo caro que está el detergente de la lavadora y lo mejor de todo, en la zona de agua embotellada se hacen verdaderas tesis sobre la composición química del agua y de los diversos efectos diuréticos en sus maridos y en ellas mismas. No tiene precio, que alguien subvencione a estas mujeres, son verdaderos gurús de la economía y de la dieta…es serio.
Mil anécdotas después salgo de MERCADONA y pongo rumbo al mercado. Ohhhhhhhhhhhh allí encontré el éxtasis, tardé 40 minutos en la carnicería y 30 minutos en la verdulería, pero jamás mi tiempo fue más fructífero. Me han dado lecciones de técnicas de venta (iba a comprar peras y me fui con fresas, limones y plátanos y feliz feliz), de control de situaciones comprometidas (15 personas esperando y todos encantados de la espera gracias a algo así como 50 chistes por minuto de Lepe del carnicero) y de orientación hacia el cliente (Me llevo 2 filetes y 2 pinchos y me regalan algo así como 30 kilos de perejil, que no se que hacer con él, pero que es lo más parecido a que te regalen flores…).
En fin, que los que nos metemos en la cueva a las 7 de la mañana y volvemos a casa a las tantas por la noche, no valoramos ese otro mundo genial que nos da de comer y del que se puede aprender taaaanto.
Acabo de hacer un Master.

