No va más…
No existen las equivocaciones, solo está lo que hacemos y lo que no hacemos…
Le susurraba Oliver Martinez a Diane Lane mientras le dejaba suelto el pelo y le libraba de su coleta rubia. Y allí se dejó llevar y allí empezó a darle motivos a Richard Gere para empezar a dudar de la anterior afirmación.
Allí tiró los dados, quizá en el único sitio donde nunca suman 8.
En la balanza imaginaria de la conciencia los contrapesos siempre mienten y nunca equilibran cuando deben. Reunidos en la distacia y a oscuras el Match point de tu suerte decide hacia que parte de la red caerá la pelota.
Después ya es tarde para entrar a valorar si te crees que no hay equivocaciones…

