Marketing directo…
Hace unos fines de semana en un pequeño pueblo de montaña del pirineo Aragonés recibí el mejor curso de Marketing directo y relacional que nadie me había dado.
Por herencia de mi padre aún estando de vacaciones mi ojo a las 7:00 AM está pidiendo acción. Después de ducharme y esperar a que saliese el sol salí a pasear por las calles del pueblo. Olor a montaña, leña quemada y esa paz que echas tanto de menos cuando vives en ciudad.
Busco un sitio donde comprar el periódico. Lo encuentro. Me llama la atención un cartel en la puerta de la pequeña tienda. "Somos pequeños y probablemente hoy no encontrará todo lo que busca, pero pídanoslo, lo encontraremos". Mmmmmm vaya, brillante.
Me recibe una mujer mayor, bastante mayor, rozando los 80. Perfectamente vestida y con una sonrisa.
- Buenos días.
- Buenos días joven. ¿Cómo está usted?.
- Pues estupendamente señora, de vacaciones, imagínese. ¿Y usted?.
- Muy bien, hoy va a ser un gran día.
(Ahhhh empiezo a pensar, esta mujer está tan arreglada porque se casa su niet@ y por eso va a ser un gran día…).
- Tiene usted algún acontecimiento importante pues hoy???. (Sale la vena cotilla).
- Disfrutar del día y charlar con los clientes de las noticias de la prensa.
- Ahhh estupendo. Pues querría El Heraldo y La Razón.
- Aquí los tengo. No se pierda el editorial de La Razón, hoy está especialmente interesante. Le recomiendo también el del País, para compensar y llegar a conclusiones con ambas partes.
(Joder!!!, pues tiene razón).
- Vale, déme también el País.
- Alguna cosa para la señora…ya sabe que a nosotras las cosas del cotilleo mientras desayunamos nos gustan. Esta semana "Lecturas" además regala un extra de decoración.
- Mmmmm ponga ponga, no se me había ocurrido.
- Fumar no fumará verdad joven.
- Pues no oiga, no me llega para todos mis vicios, a alguno tengo que renunciar.
- Ya lo notaba yo ya, no tiene cara de fumador. Más de chicles y gominolas que crean menos hábito. ¿Verdad?.
- Cierto, póngame una paquete de chicles.
- Alguna cosica más, majo?.
- Nada más señora, muchas gracias, muy amable.
3 periódicos, 2 revistas, un paquete de chicles, una sonrisa en la boca y un soplo de aire fresco en la mente.
Olé, ni cursos, ni libros, ni gurús de Marketing. Sentido común, algo de psicología y ganas. Menuda lección de excelencia interpersonal…

