En caída libre…
Llevaba algo así como 45 minutos de monólogo con mi gato, el único que me aguanta tanto tiempo sin queja alguna y cara de interés, cuando llama a la puerta una pareja de chicas de unos 25 años, correctamente vestidas. Sin duda si hubiera sido un negro de 2,10m y cara de malo de película no le hubiera abierto o le hubiera echado a la fiera del gato (extrañamente hábil con sus 4 kg de temibles garras). Pero como tenían buena pinta, pues les abro.
Ya era tarde cuando me di cuenta que andaba en calzoncillos, con una rata de goma rosa colgada del hombro y una camiseta de dudosa moral con algo así como 5000 lavados encima. Curiosamente no se extrañaron en absoluto al verme, con lo que encima de mi cabeza en forma de pensamiento dentro de un bocadillo de esos de los dibujos se podía leer…"Qué clase tías no se sorprenden al ver tamaño disparate de golpe…MMmmmm a qué estoy a punto de enfrentarme????"…
Tres minutos de parrafada absolutamente medida, trabajada, preparada y brillantemente ejecutada para convencerme de las bondades del "Señor y sus discípulos". Y yo, que me dejo convencer de cualquier cosa cuando ando en calzoncillos delante de una mujer pues les digo que me parece muuuuy bien, que donde tengo que firmar o que electrodoméstico debo comprar……………..Total, ya soy de los testigos de Poncio Pilato, Objetor de mala conciencia, de la asociación en contra de la extinción del marsupial de los monegros, socio fundador de la legión de amos de casa en apuros, presidente de la comunidad, patrón de patera y socio de la cooperativa de taxis…!!.
Pues no!!!. Me agradecen mi atención, me dejan unos catálogos de esos que se reciclan enseguida y se van impasibles ante el despropósito de la escena…
Y no sé que me dolió más, si no tener que rogarles que no quería comprar nada ni cambiar de religión o la triste realidad de que dos mujeres de 25 años ante un tío de 30 en calzoncillos no se saltasen si una sola coma del discurso.
Joder, me estoy haciendo viejo y perdiendo el gancho… !!!

