Hay Partida.
No puedo evitar tener, desde mi visión probablemente mediatizada, una especial simpatía por Sarkozy. Sin entrar a valorar sus mejores o peores acciones políticas, casi se me saltan las lágrimas el día que aseguró que los ministros de su gabinete rendirían cuentas y pasarían un examen semestral o apareció en plan Madre Teresa con mala leche en barajas con las azafatas españolas bien limpitas y hasta arriba de croissants y MOËT, en un acto sin duda poco altruista pero molón a tope.
En un país donde sus políticos lo hacían todo con vaselina, despacito y a oscuras desde hacía años y Les enfants de la patrie tomaban las decisiones importantes con revueltas de libro, cuando empezaron a arder demasiados coches en las calles estos mismos decidieron que hacían falta huevos encima de la mesa.
Los Franceses siempre un puntito por delante.
Y como a las chicas malas les gustan los chicos malos, pues era cuestión de tiempo que alguna se subiese a la mesa a mirar hasta donde llegaban.
Y Sarko que es muy Sarko va y se queda con la más mala de las malas, la pasea por dunas y pirámides, se sube a los hombros a su niño y delante de 400 periodistas de todo el mundo en rueda de prensa oficial les hace un corte de mangas, jura amor eterno hasta que la muerte o el tedio les separe y quita dudas a los que creían que el amor le iba a ablandar el espíritu combativo. Jajajajaaaaaa.
Hay partida, esto es solo el comienzo…Sarko, clónate y vente para España que aunque chica más mala y con el culo tan prieto no se si encontrarás, cosas para hacer te van a sobrar…

