Teoría 80/20.
Nunca esta teoría había estado tan presente como en las últimas semanas.
"El 20% de electores indecisos decidirán en un 80% el resultado de estas elecciones". Ya lo decía Pareto en su teoría hace casi más de un siglo, que para esto era un visionario…
Pero si te pones a pensar y lo bajamos al mundo real, esto es una verdad como un templo. Trabajamos un 80% del tiempo para vivir un 20%. El 20% de nuestros clientes engloban el 80% de nuestras ventas, el 80% de nuestro esfuerzo produce tan sólo el 20% del beneficio, mientras el 20% de nuestro esfuerzo restante produce el 80% del beneficio. Al 20% de las personas que nos rodean ofrecemos el 80% del cariño que damos. Y lo más triste de todo, del 80% de las cosas que deseamos hacer, solo un 20% llegamos a realizarlas.
Pareto, demócrata radical, se olvidó de interpretar las miserias que hemos venido creando en este último siglo y que se reducen en que el 20% de los ineptos, jetas, vividores y sinvergüenzas se encargan de atormentar la vida del otro 80%.
Y esta semana se está haciendo especialmente patente.

