FIN…
Empiezo curva, empiezo curva sigmoidea, a 3 años y un mes de empezar la última. En plazo, sentido y necesidad para hacerlo.
Me llevo conmigo todo lo bueno de la anterior e intento condenar al ostracismo lo malo. Todo aquello que desgastaba mi ánimo y moral. Quiero sacar todas las notas discordantes, poner en orden para desorganizar de nuevo, crear desde este otro paisaje, cambiar de llaves y de rutinas y aprender definitivamente a equilibrar cometa y tabla. Dosificar el ego, tantear lo desconocido y salir más al sol. Comprarme un perro del tamaño de un Volvo para que encorra y canse a mi gato y seguir sonriéndole muuuuucho más…
Lo mejor de cambiar de curva es querer hacerlo y darte cuenta de que lo estás haciendo, porque es como cuando de niño estrenabas mochila o empezabas vacaciones. Todo parece distinto, todo tiene otro sentido y otro color.
Enderezo hacia arriba, marco el punto de inflexión imaginario y suelto la goma que desde hace ya meses venía estirando. Cada situación requiere de una mentalización diferente…o te "aclimatas" o te "aclimueres".
Y empiezo en cuanto me baje de este AVE que me devuelve a casa, a otra casa, a otra curva a otros colores…como un niño.

