Optimismo a la fuerza…
Thomas Edison hasta que dió con la bombilla patentó 912 formas que no funcionaron. Dicen que un alumno suyo le preguntó; "maestro, como después de tanto fallos y errores ¿sigue adelante?". A lo que Edison contestó: "Fallos, errores, no conozco esas palabras…tengo 912 fórmulas de como NO hacer una bombilla".
A tres canteros que se encontraban trabajando al sol se les preguntó que hacían.
Uno de ellos respindió que estaba picando piedra. Al segundo que se le preguntó respondió que estaba esculpiendo una cruz. El tercero contestó; "estamos construyendo una catedral…"
Los expertos aseguran que los optimistas viven más y mejor, lo cual se convierte en una injusticia más de la mente humana. No solo la vida del pesimista es mucho más tormentosa sino que además tiene menos tiempo para compadecerse de si mismo.
Entre el pesimista y el optimista se encuentra el realista, que no deja de ser un optimista frustrado o un pesimista despistado.
En definitiva, que hay que forzarse en ser un tipo positivo al 100%…, y tranquilo, cuando tu jefe te pregunte que porqué llevas 912 intentos de mandarle el informe que te pidió hace 5 meses, tú le respondes que tienes 912 formas de como NO enviarle un informe. Esa actitud te llevará a vivir más…sin trabajo, pero más…
Por favor, que alguien prohiba este tipo de estudios, empieza a ser paranoico aceptar sus resultados.


Que buena la historia de los canteros y de Edison. Lo cierto es que cada vez resulta más complicado ser optimista en estos tiempos que corren.
Saludos y enhorabuena por el blog. Es realmente interesante.
Susana.
Comment by Susana — September 13, 2008 @ 7:07 am
Sí, yo conocía esa historia… aplicada a los recursos humanos. Tras una de esas agotadoras sesiones de comida de coco a unos trabajadores que habían estado en sus puestos por la mañana, se habían hecho una o dos horas de coche para ir a la reunión, y habían aguantado cinco horas de presión por parte de los jefes para rendir más al mismo precio, trabajando por la tarde sin cobrar, y algún domingo, no soltaron eso de que cada uno pica piedra pero hay que pensar en que estamos construyendo una gran catedral.
Por eso estaba yo tan mal visto entre el jeferío, por soltar cosas así:
“¿Cómo sabe el que pica piedra si es una catedral o una casa de putas?”
Comment by tu PrimOz — September 14, 2008 @ 5:17 pm