El mejor amigo del “hombre”…
Hace días que me acostumbré a ver a Neo (20 uñas como alfileres y sorprendentemente sigiloso…) subirse al frigorífico y mirarme mientras cocino. Pero con el tiempo su mirada impasible y directa ha ido evolucionando hasta convertirse en un pinche prodigioso.
Sé que quien no tenga un bicho a cuatro patas en su casa no entenderá lo que voy a contar, hay que vivirlo para entender el grado de compenetración que tienes con ellos.
El primer día que le dí a probar la cuchara de madera para que me diese su opinión, giró la cabeza, levantó las orejas y asentimos los dos. Eso con el día a día se ha convertido en una constante, al igual que compartir las cervezas…yo me las bebo y él se pega 15 minutos encorriendo las chapas por la casa con el consiguiente agradecimiento de los vecinos de abajo. Afición que hace que no sé a quien de los dos le gusta más la cerveza.
Es adicto al Pro Evolution Soccer 2008 de la playstation y a perseguir la bola por la pantalla, a todas las pelis en las que salen carreras de coches y/o tetas, a tirarse en el sofá de manera indecente y a comer a deshoras.
Te mira cuando entras en casa y entiende tu estado de ánimo, te deja a solas cuando lo necesitas y es incansable cuando quieres jugar con él. Además de tener un prodigioso sexto sentido para el punto de sal y las compañías que me convienen.
Me estoy pensando seriamente llevármelo de copas.

