Pataleo…
Pues que andaba viviendo una serie de cataclismos laborales rozando el umbral de desdicha de las catástrofes bíblicas en una negociación importante para reconducir relaciones delante de mis "esperaba seguir siendo" clientes cuando de pronto se interpone en mi camino una directiva listilla de la competencia, de esas con estudios muy lejos de casa, diversas lenguas y un recién estrenado y flamante máster en mala hostia…
Y yo, que en normales circunstancias tiendo a ser educado y cordial hubiera pasado por alto su prepotencia, irresponsabilidad e incompetencia y me hubiera ido lo más lejos posible de su lado en plan los últimos 40 metros de Usain Bolt…pero decidí por esta vez aguantar estoico su monólogo mientras en mi cabeza en forma de "guía de momentos críticos" asomaba brillante la idea de que cuando el juego se pone duro es cuando los duros empiezan a jugar…
Eso, junto a la descomunal ventaja que da en negociación el partir de que ya lo has perdido todo y no puedes perder más, me proporcionó en modo de feedback uno de los momentos más gloriosos y a la vez breve que recuerdo.
5 minutos de argumentos y una cuidada dialéctica técnica irrefutable que bombardeaba por todos los flancos su castillo de naipes como un ejército de Orcos dejando muertos y rehenes por todos lados. Poco a poco me creía vencedor de mi tierra media y de nuevo proveedor único. Baje la espada, la guardé con elegancia y esperaba triunfante el veredicto…
…Nunca me hubiera imaginado que mientras yo me desgastaba en el barro de la tierra media, mi "ya no tan inepta" adversaria se había pegado toda la noche anterior trabajándose a quien debía en las tierras altas. Concretamente en la 1035 del Intercontinental Hotel…
Hay cosas contra las que no se puede luchar…
Diossssssss!!!!!!!!!!! que Zorra eres!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!…

